| |
Fotos:Luis Esteban Laguardia
English
Version (Only Text)
Translation :
Daniel Serrano
Nota:
Pincha encima
de la foto para ampliarla y ver
descripcion..
Me llamo Luis
Miguel Esteban Laguardia, nací un 27
de Junio de 1964 en
Zaragoza. Aunque me siento maño, el
trabajo me llevó a vivir muy lejos
de mí
tierra, concretamente en Galicia, de
esto hace ya 20 años, y aquel
refrán que dice: “no eres de donde
naces sino de donde paces” en ocasiones llega a ser muy cierto. El
caso es que en La Coruña vivo con mí mujer
Ana y mí hija Paula.
Tengo
la gran suerte de tener un horario
de trabajo solo de mañanas,
lo que me da mucho tiempo para
desarrollar mis aficiones favoritas,
como son la lectura, la conversación
y por supuesto: las miniaturas.
Creo
recordar que tenía 10 o 12 años
cuando llego a mis manos una caja de
soldaditos de plástico de la marca
Airfix, el
contacto con ellos, las batallas que
organizábamos entre amigos, y
posteriormente su pintado, marcó el
devenir de mí afición por este
hobby.
Fue a
los 14 años cuando descubrí Kits en la
calle Mayor de Zaragoza, la única
tienda dedicada a las maquetas y
miniaturas de mí ciudad, recuerdo
que pasaba horas viendo sus
escaparates y ya
en el interior admirando los
soldaditos en sus abarrotadas
vitrinas. El
aliento de Enrique, dueño de la
tienda, desembocó en mis primeros
“pinitos” con las figuras de 54mm.
Por mis manos fueron pasando
alemanes en
plomo de Soldat, multiposes en
plástico de Airfix, napoleónicos de Eko/Almirall,
las primeras miniaturas de Andrea,
las poco accesibles figuras de
Historex, y así, de manera
autodidacta, con los sintéticos de
Humbrol y con
pocas referencias de lo que se hacía
en el exterior, fui
introduciéndome en este apasionante
mundo.
A
finales de los años 70 me hice socio
juvenil de la Agrupación de
Miniaturistas Militares de España
con sede en Barcelona, recibiendo
trimestralmente su Boletín, una
ventana abierta a lo que se hacía en
esos años
en España, ya que no existía ninguna
revista especializada. En esa misma
época contacte con la Agrupación
Artística Aragonesa, la cual
organizaba en fechas navideñas, unas
exposiciones de miniaturismo en las que
chavales como yo la gozábamos. Allí
conocí a amigos que he
conservado en el tiempo y en la
distancia como Ángel Salcedo (eterno
presidente de la Agrupación), Luis
Sorando (vexicólogo y uniformólogo
reconocido mundialmente) o Ricardo
Ahis (Miniaturas Nimix).
La década de los 80
la pasé en blanco. Los estudios, la
carrera, las chicas y las juergas
ocuparon todo mí tiempo, solo
alterado por la compra, de vez en
cuando, de alguna figura ya pintada,
en lo que sería el inicio de mí
colección de miniaturas, otra manera
de vivir el miniaturismo.
Ya en
los noventa, casado, establecido en
La Coruña y asentado, volví a
retomar mi antigua afición.
Curiosamente en tan solo diez años,
el mundo de la
figura había dado un vuelco
tremendo: ya existían libros y
revistas
especializadas, eran numerosas las
firmas comerciales españolas, había
concursos internacionales, ya no se
pintaba con sintéticos sino con
acrílicos, y las
tiendas de maquetas y miniaturas
proliferaban. Tuve que volver a
empezar desde el principio, pero
esta vez ayudado por las revistas,
los libros y las fotografías.
En
1993, junto a cuatro amigos,
fundamos el Centro Cultural Escala,
segundo intento de asociacionismo en
Galicia. Primero como
Secretario del club y
posteriormente, y durante cinco años,
como Presidente, “Escala” fue
un trampolín al conocimiento demucha gente, otras
asociaciones,concursos nacionales e
internacionales, profesionales del
ramo y dio pie al
descubrimiento y unión de muchos
aficionados gallegos.
Exposiciones, creación de una
revista y de figuras conmemorativas
y posteriormente el Concurso
Internacional son el legado de
“Escala” al mundo del miniaturismo
de
nuestro país.
En lo
que a mí persona se refiere, siendo
Presidente del club conocí y me
conocieron muchos aficionados a
nuestro hobby, sin embargo el gran
esfuerzo y consiguiente trabajo que
generó el estar durante 6 o 7 años
en la
“cresta de la ola” de las
asociaciones españolas, devengo en
una pobre
producción miniaturística por mí
parte.
En
1998 me presento por primera vez a
los Premios Ejército, llevándome una
mención. En su ceremonia de entrega
de premios, vuelvo a coincidir,
después de 20 años, con Ricardo Ahis
que me presenta a personajes como Jesús
Gamarra, Mario Ocaña o Luis Gómez
Platón. Al año siguiente,
coincidiendo con mí retirada de
“Escala”, vuelvo a presentarme a los
Premios Ejército, esta vez me llevo
el primer premio.
Comienza una mayor producción,
viajes a Folkestone y una mayor
relación con
Juan Carlos Ávila Ribadas, mi amigo
y compañero de fatigas. Y así,
viajando, concursando y tratando con
los Maestros en aras de superarme,
se me
empieza a reconocer mí trabajo en
forma de premios y galardones.
En la
actualidad, me siento orgulloso de
tener tantos amigos gracias a esta
maravillosa afición, para mí lo más
importante. Intento seguir
superándome con cada miniatura que
emprendo. Me gusta abordar nuevos retos
para no caer en la monotonía, así
últimamente me gusta modelar y
transformar mis propias figuras y
emplear distintas técnicas y
materiales de
pintura.
Con
la experiencia que da la edad, me
suelen llamar para hacer de jurado en
certámenes nacionales, y aunque sigo
concursando, ya que creo que es una
modo de superación constante, me
gusta organizar exposiciones,
escribir artículos para prensa
especializada, dar clases, y
colaborar con
firmas comerciales, entidades y
asociaciones para un mayor
conocimiento y
reconocimiento popular de nuestro
particular arte.
Paralelamente a mi afición por
pintar y modelar miniaturas, tengo
la de
coleccionar figuras. A día de hoy
poseo una colección de
aproximadamente 1000
piezas, ordenada de la siguiente
manera: Soldaditos antiguos de
juguete, miniaturas de Vicente
Julia, miniaturas de Ramón Labayen y
Fermín Galarreta, miniaturas
conmemorativas de distintas
asociaciones,
miniaturas de distintas procedencia
y autores, y figuras de grandes
maestros de hoy. Estas últimas
proceden de comprar y cambiar con
conocidos autores a lo largo de los
años y los concursos.
No
puedo dejar pasar la oportunidad que
me brinda la redacción de esta
humilde biografía, para
reconocer
públicamente a todo aquel
que ha
significado algo en mi
“carrera” modelística,
empezando por Chema Baque
(mí compañero de
afición en la
infancia), Manolo
Picatoste (mí
querido“socio” en todo lo que hago),
Bill Horan (mí mejor fuente de
inspiración), Ricardo Ahis (quien me
ayudo a retomar mí afición), Jesús
Gamarra (el mejor miniaturista
español contemporáneo), Juan Carlos
Ávila (gran
maestro y mejor persona), Santi Doel,
Toño Dafonte, Luis Ontañón,
Enrique Rubio, Bernado Díez, Alfonso
Prado, Enrique Pumar y Ramón de
Llano
( “los alegres turlurones” ),
Rodrigo Hernandez Chacón, Gianfranco
Speranza y Pepe Gallardo (pintores a
imitar), Raúl García Latorre (el más
completo), Luis Gómez Platón (mí
tocayo más querido), y un sinfín de
amigos que se me haría muy largo
nombrar.
Técnicas, materiales,
útiles y preferencias.
Como
he mencionado antes, empecé pintando
con pinturas sintéticas de
Humbrol, para pasar a las acrílicas
de Vallejo. En la actualidad combino todas
(incluido el óleo), pienso que se
debe utilizar todos los medios que
el
mercado pone a nuestro alcance para
mejorar el fin que nos ocupe. Lo mismo
que las masillas: utilizo Milliput y
Magic Sculp combinado, y Duro para
el pelo, cordones, etc. Los pinceles
son siempre de Winsor & Newton serie
7.
He
probado a pintar figuras desde 15mm
hasta 90mm, incluido bustos;
quedándome al final con las de 54mm,
por comodidad, mercado, tamaño, etc…
No tengo una marca de miniaturas
preferida, aunque por su manufactura final
me quedo con Poste Militaire, Pegaso
Model, Elite Miniaturas y Metal
Modeles. Tengo, eso sí, preferencias
en cuanto a periodo histórico, me gusta
todo lo relacionado al siglo XIX y
también algunas cosas del siglo
XVIII.
El
Futuro del hobby
En un
mundo mediatizado por la televisión,
los ordenadores y las consolas, cada
día es más difícil atraer a niños y
jóvenes a nuestro hobby. Si a esto le
sumamos el hueco que ha dejado la
educación actual a asignaturas como la
historia, base importante para el
miniaturista, o a la lectura;
solamente nos
queda el cine y la fantasía como
fuente de inspiración para la
juventud actual, y la competencia en
cuanto a diversión es muy dura.
Los
que amamos el mundo de la figura
histórica debemos estar agradecidos a
iniciativas como el Warhammer, las
miniaturas fantásticas o los juegos
de
guerra con figuras, ya que se nutren
de chavales potencialmente
predispuestos en un futuro hacía la
miniatura histórica o de colección.Aunque este es un hobby minoritario,
no cabe duda que en la actualidad la
persona que desee dedicarse al
miniaturismo militar, lo tiene más
fácil que hace
20 años. No solamente hay muchos más
comercios, publicaciones
especializadas, asociaciones y
marcas, sino que en general la
Comunicación, y en particular
Internet ha unido a los aficionados,
acercando posturas, técnicas,
resolviendo dudas o incluso
impartiendo
cursos “on line”. No obstante,
pienso que el futuro de nuestra
querida
afición pasa por la aportación
personal de cada aficionado.
Luis Esteban Laguardia

Álbum Personal de Fotos

Galeria Luis Esteban Laguardia

|
|